CARRITOS DE MADERA

La tradicional carrera de “carritos de madera” sin motor, es una disciplina deportiva extrema en donde se mezcla tradición y adrenalina, que con el pasar de los años ha venido posicionándose como marca indiscutible de Pimampiro – Ecuador. Los coches de madera son de aproximadamente 2 metros de largo, el eje delantero es movible porque es parte de la dirección y el posterior es fijo; están equipados con 4 ruedas de madera a rulimanes, o con llantas de aire y frenos hidráulicos;  la dirección es maniobrada con cuerdas que se sujetan con las manos, el copiloto se sostiene en unas barras ubicadas en la parte posterior del vehículo y su función es empujar el coche en partes planas y darle equilibrio en curvas.

Esta actividad deportiva extrema empezó como un pasatiempo, como un juego tradicional, que con el pasar de los años se fue convirtiendo en un deporte y una atracción muy emocionante, para la ciudad de Pimampiro. Alli se tiene referencias que por los años 50 ya se practicaba.

 

Los carritos han evolucionando de simples cochecitos de clavos y madera, a verdaderos bólidos de hierro 2 y 3 veces más grande que los originarios

Cuatro categorías existentes:

  • Llantas de madera: estructura de madera/ llantas de madera recubiertas con caucho / alcanzan velocidades de 45 km/h.
  • Llantas de aire: estructura de madera / llantas de aire rin 8 o menos / alcanzan velocidades de 60 km/h.
  • Fuerza libre: estructura de madera y/o metal / llantas rin 9 en adelante / alcanzan velocidades de 80 km/h.
  • Prototipos: estructura de metal, chasis sin carrocería / llantas de aire rin 8 o más / alcanzan velocidades de 100km/h.
       

También participan damas y de niños, que son categorías exhibición.

El camino por recorrer es empedrado y lastrado, con un gran tramo asfaltado. En el marco de una topografía llena de barrancos y curvas peligrosas que recorre 12 km convirtiéndola en una de las pistas con más peligro y adrenalina de todas, donde los pilotos más experimentados hacen tiempos de 11 a 13 minutos en su descenso.

Los coches se alistan y son llevados por camiones y volquetas 12 km montaña arriba, luego del sorteo respectivo para definir el orden de salida entre los competidores, se da la partida con un tiempo de un minuto entre cada coche.

Aquí el cronometraje con fotocélulas permite la toma exacta de tiempos, imprescindible pues el podio se define por diferencias de mili segundos.

El crecimiento de la actividad en el tiempo avanza hacia la profesionalizacion. En ese camino se incorporan protecciones para los corredores y exigencia de casco como mínimo. Así como la utilización de una plataforma de gestión y cronometraje. Todos estos avances hacen a que la actividad crezca y perdure en el tiempo  pero también les exige a los corredores familiarizarse con las nuevas tecnologías.

Una dificultad logística importante en esta geografía es la comunicación entre largada y llegada.Dificultad en la que nos encontramos trabajando con VHF.

 

Fuente: Club Alta Montaña Extreme

Agradecemos las fotografías al municipio de Pimampiro

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